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Uña negra en el pie: qué son, causas y tratamiento



Las uñas son mucho más que una simple parte estética de nuestras manos y pies: actúan como una barrera protectora para los tejidos delicados debajo de ellas y reflejan nuestra salud general.

Sin embargo, un golpe, un accidente o incluso el uso de calzado inadecuado puede causar que la uña se vuelva negra, un fenómeno conocido clinicamente como hematoma subungueal. Aunque a veces parece solo un cambio de color pasajero, este síntoma puede indicar lesiones dolorosas, sangrado interno e incluso complicaciones a largo plazo si no se trata adecuadamente. 

Conocer las causas, síntomas y cuidados de las uñas negras no solo ayuda a aliviar el dolor, sino que también permite prevenir daños más graves y preservar la salud de nuestras uñas.

uña negra del pie

Pero… ¿por qué se ponen las uñas de los pies negras y cómo podemos solucionarlo?

¿Qué es una uña negra?

Una uña negra es una uña que comienza con un tono rojizo o púrpura y, con el tiempo, se va oscureciendo hasta volverse negra. Este cambio de color se debe a un hematoma subungueal (una acumulación de sangre debajo de la uña) causado por microtraumatismos repetidos en la parte frontal de los dedos. Como consecuencia, la lámina ungueal puede volverse más gruesa y frágil. Además del impacto estético, en ocasiones puede generar molestias y dolor.

En algunos casos de traumatismos graves, además del dolor en la uña del primer dedo del pie, la piel circundante puede estar enrojecida, inflamada o supurar, lo que podría indicar una infección. Ante esta situación, es importante acudir de inmediato al podólogo para que realice una evaluación y determine el tratamiento adecuado. Es uno de los problemas más comunes en las uñas del pie.

Causas de la uña negra

Una vez comprendido en qué consiste realmente este cambio de color en la uña, es importante conocer por qué se produce o cuales son las causas. Las uñas de los pies pueden tornarse negras u oscuras (cromoniquia) por diferentes motivos. Estas causas se dividen en externas y fisiológicas.

1. Hematomas subungueales por traumatismos (causas externas)

Este tipo de uña negra se produce por golpes o presión sobre la uña y no está relacionado con enfermedades. La lesión provoca la ruptura de vasos sanguíneos y acumulación de sangre debajo de la uña, generando un color oscuro.

 

Golpe directo sobre la uña, es decir, un traumatismo por un objeto que cae sobre el pie, especialmente del dedo gordo.

Uso de calzado incorrecto (estrecho o demasiado pequeño) que oprime la parte delantera del pie.

Deportes que generan impacto constante de los dedos contra el calzado, como running, fútbol, ballet o esquí.

Hemorragias en astillas: finas, longitudinales y localizadas en la zona distal de la uña.

Exóstosis en la falange distal del hallux rigidus.

uñas negras por microtraumatismos

2. Melanoniquias (razones fisiológicas)

Es un tipo de alteración en el color de las uñas de los pies (cromoniquia), dando una tonalidad oscura marrón rojiza. Hay diferentes tipos de melanoniquias según el área que ocupen (longitudinal o total). Todo paciente que padezca una uña negra sin traumatismo previo, debe ser estudiado y supervisado por un profesional, ya que puede ser más grave de lo que se piensa. Este tipo de uña negra se puede originar por:

Nevus matricial: proliferación benigna de melanocitos en la matriz.

Melanoma maligno: proliferación maligna de melanocitos.

Infecciones por hongos: melanoniquia total tricofítica.

Las infecciones fúngicas causan un coloración blanca/amarilla, pero por la acumulación de desechos puede acabar derivando a colores más oscuros.

Cambios de pigmentación (tono de la piel). Pueden aparecer “manchas” oscuras debajo de las uñas de los pies.

Enfermedades o problemas como: diabetes, anemia, etc.

En este caso donde no hay un traumastimo previo, el diagnostico diferencial mediante diferentes pruebas diagnósticas (biopsias, cultivo, epiluminiscencia, etc.) es fundamental, ya que el tratamiento va a depender de la etiología de la misma. Las sesiones de quiropodia son necesarias para el diagnóstico y para el tratamiento de las mismas, ya que se pueden observar o detectar anomalías que el paciente no puede ver.

Tratamiento en clínica de uñas negras

Tratamiento de la uña negra

Tratamiento de uña negra con tecnica de

Como toda patología, es conveniente conocer cómo tratarla. Para esta concretamente, en muchos casos, la uña se recuperará de forma natural sin tratamiento, pero en otros más severos puede desprenderse de la piel. En los casos expuestos anteriormente está indicada una pronta actuación podológica en centros especializados.

Si el traumatismo ha sido reciente o el hematoma aún está líquido debe hacerse una fenestración en la uña. Es decir, un especialista hará un orificio en la placa ungueal para drenar ese hematoma. Con esta pequeña intervención se facilita la curación, evitando infecciones y que la uña se despegue del lecho ungueal (base de la uña).

Para prevenir y evitar un hematoma subungueal se recomienda realizar un estudio biomecánico de la pisada y el uso de un calzado adecuado (talla correcta, sin punta estrecha y con una pala flexible), así como cortar las uñas correctamente, sobre todo si practicamos deporte.

¿Cómo podemos prevenir las uñas negras?

Como ya hemos visto a lo largo de este artículo, las uñas negras pueden aparecer por traumatismos o por alteraciones fisiológicas conocidas como melanoniquias. Una de las preguntas que nos suelen hacer a diario es si se pueden prevenir estos hematomas. La respuesta es, que aunque no todas las causas se pueden evitar, muchas lesiones externas sí se pueden prevenir adoptando hábitos adecuados en el cuidado de los pies. Para evitar hematomas subungueales, es fundamental usar calzado que deje suficiente espacio a los dedos, evitando que la uña se presione o roce constantemente, así como elegir calcetines que absorban la fricción y mantengan los pies secos. Durante la práctica de deportes o actividades de impacto, es importante usar calzado adecuado para cada disciplina, mantener las uñas cortadas de manera recta y proteger los pies de golpes accidentales al manipular objetos pesados o al caminar sobre superficies irregulares.

En el caso de las melanoniquias, algunas causas no se pueden prevenir, pero sí se puede favorecer una detección temprana. Es recomendable revisar las uñas con regularidad para identificar cambios de color, forma o grosor y consultar a un profesional ante cualquier alteración sospechosa, como la aparición de una línea oscura nueva o la expansión del pigmento. Mantener los pies limpios y secos, usar calzado ventilado y tratar oportunamente las infecciones por hongos también ayuda a reducir riesgos asociados. Las revisiones médicas periódicas son especialmente importantes para personas con antecedentes familiares de melanoma o con enfermedades como diabetes o anemia.

En general, el cuidado constante de las uñas, la prevención de traumatismos repetitivos y la vigilancia ante cualquier cambio son clave para evitar la aparición de uñas negras y garantizar la salud de los pies.

Uso de calzado adecuado que previene la aparición de uñas negras

En Podoactiva podemos ayudarte. Consulta tu clínica Podoactiva más cercana y contáctanos en el 974 231 280 o en info@podoactiva.com.

 

Preguntas frecuentes

Las alteraciones en la coloración de la uña, conocidas como cromoniquias, incluyen tanto la aparición de rayas negras (melanoniquia longitudinal) como la coloración oscura parcial o total de la lámina ungueal. Desde el punto de vista podológico, ambas manifestaciones pueden estar relacionadas y compartir un mismo origen etiológico, variando en función de la localización del pigmento, la extensión de la lesión y la persistencia del factor causal.

En fases iniciales, la pigmentación puede manifestarse como una banda longitudinal. Cuando la pigmentación se extiende y afecta a una mayor superficie de la lámina ungueal, da lugar a una coloración oscura parcial o total de la uña. Esta diferencia no implica necesariamente una patología distinta, sino una mayor extensión o evolución del mismo proceso, especialmente cuando el factor causal persiste en el tiempo.

 

Para un paciente, esto se traduce en la aparición de una línea oscura o en una uña que cambia de color, generalmente sin dolor. Aunque en la mayoría de los casos se trata de un proceso benigno, es fundamental la valoración podológica para establecer un diagnóstico diferencial adecuado y descartar patologías de mayor relevancia clínica, como el melanoma ungueal.

Una vez comprendida la información sobre las uñas negras, es importante señalar que, en muchos casos, estas pueden representar la evolución de un hematoma subungueal antiguo, en el que la sangre extravasada se ha ido degradando con el tiempo, adquiriendo una tonalidad más oscura. No obstante, este cambio de color también puede estar relacionado con otras alteraciones pigmentarias de la uña.

En el caso de las uñas moradas, suele observarse la presencia de sangre reciente bajo la lámina ungueal, lo que se conoce como hematoma subungueal agudo. Esta coloración aparece habitualmente tras un traumatismo directo o microtraumatismos repetidos.

La diferencia entre ambas suele apreciarse en la evolución temporal y en la sintomatología: la uña morada suele aparecer de forma brusca y puede acompañarse de dolor, mientras que la uña negra tiende a ser más persistente, generalmente indolora, y se desplaza progresivamente hacia el borde libre conforme avanza el crecimiento ungueal.

En la mayoría de los casos, las manchas oscuras en forma de líneas en las uñas tienen un origen benigno y no requieren ningún tratamiento específico.

No obstante, cuando estas alteraciones se acompañan de otros signos (mal olor, cambios en la coloración, fragilidad de la uña…) puede tratarse de otras patologías como una infección por hongos.

No es habitual que la presencia de líneas oscuras en las uñas se relacione con procesos de mayor relevancia clínica. No obstante, ante cualquier cambio llamativo en la coloración de la uña, es recomendable acudir a un podólogo para su valoración y obtener un diagnóstico adecuado.

Articulo revisado por:

ANTONIO GOMEZ BERNAL

Dr. Antonio Gomez Bernal. MSc, PhD

Director de Investigación Cliínica Podoactiva

Doctor en Ciencias de la Salud por la Universidad Rey Juan Carlos.

Diplomado en Podología, Universidad de Valencia.

Podólogo de la Sociedad Deportiva Huesca.

Podólogo del Movistar Team.

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